- El posicionamiento web no se compra por paquetes cerrados: pagas el tiempo de alguien que sabe dónde mirar y que te lo explica en cristiano.
- Antes de firmar pide por escrito tres cosas: con qué búsquedas te van a traer clientes, qué se hace el primer mes y cómo vais a ver los avances.
- Nadie garantiza el número 1. Sí se puede garantizar trabajo, criterio y mirar juntos los avances cada mes.
Qué estás contratando en realidad
Cuando contratas posicionamiento web no compras posiciones. Compras horas de trabajo y criterio: alguien que decide qué páginas hacen falta, qué textos hay que escribir, qué está frenando tu web y en qué orden se arregla. El orden en Google lo decide Google. Lo que sí se controla es llegar bien preparado.
Lo digo porque la mayoría de los malos entendidos con el SEO vienen de ahí. Si alguien te vende posiciones, te está vendiendo algo que no es suyo. Si alguien te vende trabajo, plazos y avances que puedes comprobar, eso sí lo puede cumplir.
Y hay otra parte que casi nadie cuenta: aparecer no sirve de nada si la web no convence. De poco vale subir al primer resultado si la persona entra, no entiende qué haces en cinco segundos y se va. El posicionamiento trae visitas. La web las convierte en llamadas.
Por qué el SEO local se juega en otra liga
Posicionar una tienda que vende a toda España y posicionar un negocio que trabaja en A Coruña y su comarca no se parecen en casi nada. En local, Google mezcla dos cosas: los resultados de siempre y el mapa con las fichas de negocio. Y en el mapa pesan cosas que no están en tu web: dónde estás, cuántas reseñas tienes, de cuándo son, si respondes, qué categoría elegiste y si tus datos coinciden en todas partes.
Para un negocio pequeño eso es una buena noticia. No compites con el mundo, compites con los de tu zona. Si en tu municipio nadie trabaja bien su ficha, hacer lo básico ya te pone por delante de la mayoría.
Por eso, cuando alguien te hable de posicionamiento web en A Coruña y no mencione la ficha de Google ni las reseñas, falta la mitad del trabajo.
Las cinco preguntas que yo haría antes de firmar
1. ¿Con qué búsquedas me vas a traer clientes?
Pide la lista. Y míralas con ojos de cliente, no de técnico. No es lo mismo alguien que busca «qué es el SEO» que alguien que busca «posicionamiento web en A Coruña» o «tienda online para floristería». El primero está estudiando. Los otros dos están buscando a quién contratar.
Desconfía de las listas llenas de búsquedas con muchísimas visitas y cero intención de compra. Quedan muy bien en una presentación y no llenan la agenda.
2. ¿Qué vas a hacer el primer mes?
Una propuesta seria dice qué pasa en las primeras semanas: revisión de la web, estructura de páginas, títulos y descripciones, ficha de Google, los arreglos técnicos urgentes. Si la respuesta es «empezamos a trabajar el SEO», no es una respuesta. Pide fechas y entregables.
3. ¿Quién escribe los textos y quién toca la web?
Esto separa el trabajo real del humo. El posicionamiento se nota cuando alguien entra en la web y cambia cosas: reescribe una página, crea la que falta, limpia lo que sobra, ajusta velocidad y enlaces internos. Si nadie va a tocar tu web, no va a pasar gran cosa.
Pregunta también quién escribe. Un texto generado y publicado sin revisar se nota, aporta poco y Google lo trata como lo que es: más de lo mismo.
4. ¿Qué miramos juntos cada mes?
No hace falta un informe de cuarenta páginas con gráficos de colores. Lo que vale es sentarse cada mes, mirarlo juntos y analizar los avances: cuánta gente llega desde Google, con qué búsquedas, cuántos te llaman o te escriben y qué se hizo. Si solo se habla de posiciones y nunca de llamadas o de ventas, falta la mitad.
5. ¿Qué pasa si lo dejo?
La respuesta correcta es sencilla: el trabajo hecho se queda contigo y tú conservas todo. Dominio, alojamiento, web, ficha de Google y cuentas de medición a tu nombre. Si al irte pierdes la web o la ficha, eso no era un servicio, era una correa.
Qué tiene que incluir una propuesta seria
- Un repaso de tu web actual con los problemas concretos, no genéricos.
- Las búsquedas por las que vas a competir, con su intención y su dificultad.
- Un estudio de tu competencia: por qué palabras clave aparecen y en cuáles te interesa competir.
- Las páginas que hay que crear o reescribir, una por servicio y zona.
- El trabajo técnico: velocidad, móvil, enlaces internos, datos estructurados.
- Qué se hace con la ficha de Google y con las reseñas.
- Precio cerrado, sin permanencia, y qué pasa cuando termine.
¿Freelance o agencia?
Las dos opciones pueden funcionar y las dos pueden salir mal. Lo que de verdad cambia es quién hace el trabajo y cuánto de lo que pagas acaba en tu web.
En una agencia tienes equipo, procesos y músculo para proyectos grandes. También suele haber un comercial que te vende, una persona que te atiende y otra que ejecuta. Si eres un cliente pequeño dentro de una cartera grande, corres el riesgo de recibir lo que sobra.
Con un freelance hablas con quien trabaja, y eso se nota en el ritmo y en el precio. El riesgo aquí es el contrario: la disponibilidad. Pregunta cuántos clientes lleva, qué pasa en vacaciones y si subcontrata algo. Lo honesto es decirlo.
Mi caso ya lo sabes: soy yo. Por eso no cojo más clientes de los que puedo atender bien, y cuando algo no lo hago, te lo digo y te oriento.
Cuánto tarda en notarse
En búsquedas locales los primeros movimientos suelen verse en pocos meses, y la ficha de Google con reseñas nuevas acostumbra a dar alegrías antes que la web. Una tendencia clara se ve hacia el medio año, y depende mucho de la competencia de tu sector y del estado de partida.
Lo que sí puedes exigir desde el primer mes es que haya algo que enseñar: páginas publicadas, errores corregidos, la ficha trabajada. Si al tercer mes nadie te enseña nada concreto, algo va mal.
Cuánto cuesta y de qué depende
No hay un precio único, y desconfía de quien te lo dé sin hacerte preguntas. Lo que marca el presupuesto es el trabajo real: cómo está tu web hoy, cuánta competencia tienes, cuántas páginas hay que escribir, si vendes online con cientos de productos o si trabajas varias zonas o dos idiomas.
Como referencia, yo trabajo desde 120 € al mes en negocios locales, y a partir de ahí el precio depende del trabajo que lleve detrás. Lo razonable es un presupuesto cerrado por escrito, una cuota mensual sin permanencia y saber qué incluye cada mes. Y sospecha de la tarifa plana idéntica para una peluquería de barrio y para una tienda online con dos mil referencias: ese trabajo no se parece en nada.
Señales de alarma
- «Te garantizo el número 1 en Google.» Nadie controla eso.
- Hablar solo de posiciones y nunca de llamadas, formularios o ventas.
Lo que puedes hacer tú desde mañana
Haya contrato o no, hay trabajo que te corresponde a ti y que vale mucho:
- Completa tu ficha de Google con horario real, servicios y fotos propias.
- Pide reseñas a clientes de verdad y responde a todas, también a las malas.
- Repasa que tu teléfono y tu zona estén iguales en web, redes y directorios.
- Apunta de dónde viene cada cliente nuevo. Es el dato que mejor te va a servir.
Cómo lo hago yo
En mi caso no hay departamento ni comerciales: hablas conmigo y trabajo yo. Reviso la web, ordeno la estructura, escribo o corrijo los textos, trabajo la ficha de Google y analizamos cada mes las mejoras. Y si la web necesita arreglos antes de empezar, te lo digo, aunque eso retrase el SEO.
Si quieres ver cómo lo planteo, lo tienes en posicionamiento web en A Coruña. Y si lo que te preocupa es aparecer también cuando la gente le pregunta a la inteligencia artificial, lo cuento en esta guía de SEO local e IA.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta el posicionamiento web en A Coruña?
Depende del estado de tu web, de tu competencia y de cuánto contenido haya que crear. Lo que sí puedes esperar es un presupuesto cerrado y sin permanencia. Cuéntame tu caso y lo tienes en menos de 24 h.
¿Sirve de algo si mi web es antigua?
A veces lo primero es arreglar la web, porque posicionar algo que no convence es tirar el dinero. En ese caso te lo digo antes de empezar. Lo explico en diseño web en Coruña.
¿Solo trabajas el SEO para negocios de A Coruña?
No. Trabajo con clientes de toda España y de otros países de Europa. Lo que cambia es la estrategia: cuando el cliente es local, la zona y la ficha de Google pesan mucho más.
¿Me sirve si solo vendo en el local, sin tienda online?
Sí, y mucho. Buena parte de las búsquedas locales terminan en una visita o en una llamada el mismo día. Lo que posicionas no es una tienda online: es que te encuentren antes que al de al lado.

Diseñador web freelance en A Coruña. Diseño páginas web y tiendas online en WordPress y a medida, posicionamiento web en Google e inteligencia artificial para negocios pequeños. Conóceme o cuéntame tu proyecto.
